El patrimonio de una empresa corresponde al conjunto de bienes, derechos y obligaciones que posee en un momento determinado.
Este valor refleja la situación económica real de un negocio y permite determinar cuánto pertenece a los socios y cuánto está financiado con deuda.
Analizarlo ayuda a entender la capacidad financiera de una organización, su estabilidad y su potencial de crecimiento.
Qué es el patrimonio de una empresa
En contabilidad, el patrimonio agrupa todos los medios financieros vinculados a una empresa.
Incluye los activos, es decir, los bienes y derechos que generan beneficios futuros, y los pasivos, que representan las deudas y compromisos adquiridos con terceros.
La diferencia entre ambos se conoce como patrimonio neto, que corresponde al valor residual que pertenece a los dueños una vez descontadas las deudas. En Chile, este cálculo se presenta dentro del estado de situación financiera, siguiendo las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF) supervisadas por la Comisión para el Mercado Financiero (CMF).

Qué es el patrimonio neto de una empresa
Representa los fondos propios: capital social aportado por los socios, reservas acumuladas y resultados del ejercicio.
Si los resultados son positivos, el patrimonio neto crece; si son negativos, disminuye. Por eso, su análisis revela si la empresa genera recursos sostenibles o depende del endeudamiento.
Un patrimonio neto positivo indica que los activos superan a las deudas. Cuando el patrimonio neto es negativo, la empresa se encuentra en una situación de sobreendeudamiento o riesgo de insolvencia.
Diferencia entre patrimonio y patrimonio neto
Aunque se suelen usar como sinónimos, no significan lo mismo.
Esta distinción es clave para interpretar correctamente los estados financieros y comprender la verdadera situación económica de un negocio.
Patrimonio contable y patrimonio financiero
El patrimonio contable corresponde a los valores registrados oficialmente en los libros y balances, ajustados según las normas vigentes.
El patrimonio financiero, en cambio, se basa en el valor económico real de la empresa, considerando factores de mercado o revalorizaciones de activos.
Ambos conceptos se relacionan: el primero ofrece una fotografía formal de la empresa y el segundo, una visión actualizada de su situación económica.

Cómo se calcula el patrimonio financiero de una empresa
El cálculo del patrimonio neto o financiero es sencillo y sigue la fórmula general:
Patrimonio neto = activos − pasivos
Los activos incluyen el dinero, las propiedades, el equipamiento y las inversiones. Los pasivos agrupan préstamos, cuentas por pagar y obligaciones tributarias.
Ejemplo de cómo se determina el patrimonio de una empresa:
Una empresa con activos por $120 millones y pasivos por $80 millones tendrá un patrimonio neto de $40 millones. Si las deudas aumentan a $130 millones, el patrimonio se vuelve negativo (-$10 millones), reflejando una situación crítica.
Este tipo de análisis permite anticipar riesgos y mantener la estabilidad financiera del negocio.
Cómo determinar el patrimonio de una empresa
Para calcularlo correctamente, se deben clasificar los elementos del balance:
- Activos corrientes: dinero, cuentas por cobrar, inventarios.
- Activos no corrientes: inmuebles, maquinaria, equipos.
- Pasivos corrientes: obligaciones con vencimiento menor a un año.
- Pasivos no corrientes: préstamos o deudas a largo plazo.
Relación entre patrimonio y obligaciones financieras
El patrimonio de una empresa también se vincula con los instrumentos que garantizan su estabilidad. Por ejemplo, una póliza de garantía permite respaldar contratos o licitaciones sin comprometer capital propio, al ofrecer una garantía financiera ante terceros.
Del mismo modo, un seguro de crédito protege a la empresa frente a impagos de sus clientes.
Ambos mecanismos ayudan a resguardar el equilibrio patrimonial, reducen el riesgo financiero y aseguran la continuidad de las operaciones comerciales.
Factores que influyen en el cálculo del patrimonio financiero
El cálculo no es estático. Cambia con el tiempo según:
- Revalorización de activos: actualización de los bienes a valor de mercado.
- Depreciación o amortización: pérdida de valor de los activos por uso.
- Ajustes de capital: aportes o retiros de los socios.
- Resultados del ejercicio: utilidades o pérdidas acumuladas.
En Chile, el Servicio de Impuestos Internos (SII) exige mantener estos registros actualizados para reflejar fielmente la situación financiera de cada entidad.
Importancia del patrimonio en la gestión empresarial
El patrimonio es una herramienta clave para evaluar la salud financiera de una empresa.
Permite medir su capacidad de inversión, su nivel de endeudamiento y su rentabilidad. Un patrimonio sólido genera confianza entre los inversionistas y facilita el acceso a nuevas fuentes de financiamiento.
Cuando el patrimonio es negativo, la empresa puede enfrentar dificultades para acceder a créditos o incluso incurrir en la causal de disolución, de acuerdo con la Ley N.º 18.046 sobre Sociedades Anónimas.
Mantener un equilibrio adecuado entre capital propio y deuda asegura la continuidad de las operaciones y una mejor proyección a largo plazo.
La importancia de comprender el patrimonio de una empresa
El patrimonio de una empresa permite comprender su estructura económica y su capacidad para generar valor. Su análisis ayuda a detectar riesgos financieros y a fortalecer la gestión contable.
Evaluar el patrimonio neto, junto con el contable y el financiero, ofrece una visión completa del estado real del negocio. De esta forma, las decisiones se basan en información precisa y actualizada, lo que favorece una gestión responsable y transparente.
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