Una de las tendencias del marketing digital para este 2018 es el Growth Hacking, y a pesar de que es una disciplina conocida desde hace bastante tiempo en mercados avanzados como Estados Unidos y Reino Unido, cada vez gana más espacio en países de Latinoamérica.

¿No sabes de qué se trata? Te invitamos a leer este artículo, porque puede ser crucial para que las ventas de tu empresa aumenten significativamente.

El Growth Hacking, un proceso de experimentación con fórmulas convencionales y no convencionales dentro del ámbito del marketing digital y desarrollo de producto, busca identificar la ruta más eficiente para el potencial crecimiento de un negocio. Es una forma diferente de ver y atacar el mercado.

El principal objetivo es aumentar de la manera más rápida y concreta el número de leads de una empresa, minimizando al máximo la inversión. La finalidad del Growth Hacking es explorar alternativas a menor costo que el marketing tradicional.

Cuando tu empresa se ve enfrentada a la transformación digital, que avanza a pasos agigantados, es imprescindible que tengas dentro de tu personal a un profesional del Growth Hacking.

¿Cuáles son las características principales de un Growth Hacker?

El Growth Hacker o estratega de crecimiento, posee dominio de análisis estadísticos que le permiten entender el comportamiento de los consumidores, y así presentar diferentes estrategias para capturar leads realizando pruebas constantemente.

Los estrategas de crecimiento son adictos a las métricas y altamente creativos a la hora de diseñar estrategias para atraer nuevos usuarios con el fin de convertirlos posteriormente en consumidores y mejores clientes.

La multi disciplina es para ellos esencial. Están en constante aprendizaje, y mientras más saben, mejor. Es la única manera que tienen para desarrollar nuevas estrategias y tácticas de crecimiento. Suelen ser muy obsesivos con su trabajo, con foco en el resultado.

Son extremadamente curiosos, despiertan investigando sobre las novedades en este nuevo escenario digital, tratan de ir más allá, razonan sobre los cambios y los beneficios que estos pueden traer a sus técnicas.

La agilidad es una característica determinante para un Growth Hacker, sabe que todos los días hay algo nuevo por aprender, por lo tanto, la prueba de sus métodos debe ser igual o más rápida. Analizan, pero no se detienen. Todo el tiempo buscan esa táctica que multiplique el tráfico, los leads, o conversiones.

Si en tu empresa te atreves a trabajar con un Growth Hacker, debes tener apertura de mente, porque se trata de un perfil innovador; continuamente presentará propuestas que quizás nunca hayas imaginado y si estás apegado al marketing tradicional puede que no lo entiendas. No demores en aprobar sus propuestas, porque necesita actuar con agilidad. Su misión es aportar crecimiento rápido a tu empresa. Confía en los profesionales con estas características.

Así que ya sabes, si necesitas impulsar tus ventas en tu empresa a través de e-commerce, o cualquier medio que sea vinculado a un canal digital, un Growth Hacker podría ser tu mejor opción.