Para cualquier empresa, las licitaciones son una excelente oportunidad para adjudicarse proyectos o sumar un nuevo cliente a la cartera. Sin embargo, la competencia suele ser alta, por lo que nunca estará de más tener claros algunos conceptos claves. ¿Quieres saber más? Entonces continúa leyendo y revisa 3 útiles consejos para postular a licitaciones privadas.

En líneas generales, las licitaciones son una instancia cotidiana que permite transparentar las necesidades de una organización, asignándolas a determinadas empresas que cumplan con ciertos requisitos y cuya propuesta económica se apegue a los recursos disponibles.

Sin embargo, para que una licitación tenga el carácter de “privada”, debe cumplir con ciertos requisitos. Entre los principales, se cuentan:

  • Que a la instancia pública no se hayan presentado empresas interesadas.
  • Que un contrato deba finalizarse de manera anticipada -por causas como falta de cumplimiento-, y cuyo remanente no sobrepase las 1.000 UTM.
  • Si hay solo un proveedor capaz de satisfacer la necesidad.
  • Si se trata de un caso de emergencia o imprevistos, siempre que esto sea validado por el jefe máximo de la empresa contratante.
  • Cuando la prestación de servicios obedece a personas jurídicas foráneas, debiendo cumplirse fuera del territorio nacional.
  • Si se trata de asuntos confidenciales, cuya difusión o conocimiento público pudiera afectar el interés o la seguridad del país. Para que sea así, esto debe ser validado por un decreto supremo.

Manejar los conceptos anteriormente vistos es importante para -de ser necesario- demostrar conocimiento en la materia. Ahora bien, ¿cómo postular a licitaciones privadas? Los siguientes consejos te serán de gran utilidad:

 

  1. Revisa bien los requerimientos

En toda licitación privada, la empresa que demanda un producto o servicio entrega una pauta detallada del trabajo requerido. Algunas empresas -en el afán de querer sumar clientes a sus carteras- suelen quedarse con el pedido general sin atender a los detalles, lo que podría suponer problemas a futuro. Por eso, a la hora de postular a licitaciones privadas, es importante revisar atentamente los requerimientos de la empresa contratante, para así asegurarte de que tu compañía es capaz de cubrir todas las aristas requeridas.

 

  1. Presenta una propuesta detallada

En el momento en que decides postular a una licitación privada, la empresa contratante evaluará tu propuesta y, mientras más clara y detallada sea, más posibilidades tienes de ser aceptado. Esto, porque la compañía que llama a licitación necesita tener una visión acabada de las capacidades de las entidades postulantes, para así asignar el proyecto a quien mejor cumpla con los requerimientos.

Atendiendo a lo anterior, en tu propuesta debes abordar puntos como:

  • El equipo humano, es decir, qué profesionales serán asignados al proyecto.
  • Costos económicos, desde el pago mensual (Fee) hasta la inversión inicial necesaria para abordar el requerimiento.
  • Plazos, y acá no se trata de llegar primero, sino de hacer un buen trabajo en el tiempo que sea necesario.
  1. Ponte metas alcanzables

Finalmente, es de suma importancia conocer las capacidades de tu empresa y de tu equipo de trabajo. Si decides postular a licitaciones privadas es porque has leído detalladamente el requerimiento y sabes que podrás cumplir con ello. De lo contrario, no presentes una propuesta, pues podrías arriesgar la reputación y el bienestar de tu empresa. El crecimiento empresarial se da paso a paso y, si hoy no estás en condiciones de adjudicarte un proyecto o cliente de buena forma, no te preocupes, ya vendrán muchas otras oportunidades similares.

Los consejos que acabamos de revisar te serán de gran utilidad a la hora de postular a licitaciones privadas. Considerarlos te permitirá abordar y desarrollar los proyectos con total tranquilidad.