Entender el comportamiento de los consumidores es clave para el éxito de cualquier empresa. Esto con el objetivo de adecuar su oferta a las necesidades de sus clientes. Dichas necesidades siempre han sido cambiantes y difíciles de predecir dada la gran cantidad de variables que las influyen.

La masificación de Internet ha ido permitiendo que estas variables queden registradas y se transformen en datos útiles para las empresas. Sin embargo, este flujo de datos es demasiado grande y heterogéneo, y por este motivo las herramientas tradicionales para investigar el comportamiento de los consumidores ya no son suficientes, lo que hace necesario que las empresas comiencen a implementar nuevas alternativas

¿Qué es el Big Data?

El Big Data es la compilación de todos los flujos de información provenientes de Internet y la habilidad para usarlos estratégicamente en distintas aplicaciones como, por ejemplo, la investigación del comportamiento de los consumidores.

Entre las características de estos datos no sólo se encuentra su gran volumen y variedad, sino también la rápida velocidad con la que son recopilados por las organizaciones.

El principio sobre el cual trabaja el Big Data es que mientras más información sea posible recabar sobre determinada situación, mejores predicciones se podrán hacer sobre lo que sucederá en el futuro, permitiendo tomar mejores decisiones.

Este análisis se realiza construyendo modelos automatizados de simulación basados en los datos recolectados. El monitoreo de todas estas variables y la ejecución de simulaciones ayuda a descubrir patrones de comportamiento que facilitan la resolución de problemas.

Cómo el Big Data redefine la investigación de mercado 

Sacar conclusiones generales -aplicables a gran escala- a partir de los resultados obtenidos es una de las ventajas del Big Data. Si bien las herramientas metodológicas de los sistemas tradicionales para investigar el comportamiento de los consumidores pueden ser imprecisas o no lograr estos resultados, se ven fuertemente complementadas con los métodos tecnológicos, reforzando su validez.

Lograr muestras representativas, que reflejen efectivamente las necesidades de los consumidores es lo que le da valor a una investigación de mercado. Pero por muy grande que sea el estudio, los volúmenes de información que se manejan nunca se acercarán a las posibilidades de procesamiento de la información que ofrecen herramientas como el Big Data.

A lo anterior se suma el tiempo y dinero que cuestan estas investigaciones. Sin embargo, esto no quiere decir que esta herramienta no sea útil, al contrario, complementadas pueden ser una herramienta de apoyo más poderosa aún en la toma de decisiones para las empresas.

Cuando lo que se busca es establecer con claridad qué es lo que hay que hacer para servir mejor al consumidor, el Big Data ofrece una metodología alternativa para solucionar estos problemas a una velocidad que permite a las empresas seguir siendo competitivas.

Por qué el Big Data beneficia a las empresas 

Analizar estos grandes volúmenes de información permite predecir con bastante precisión qué es lo que quieren los clientes y cuándo. Con estos datos es posible crear estrategias de negocios mucho más efectivas que las que pueden surgir del análisis basado en la investigación de mercado tradicional.

Lo anterior se debe a que estos métodos, basados en la psicología, buscan entender las intenciones de los consumidores al momento de tomar una decisión. Mientras que el Big Data entrega datos concretos sobre cómo se comportan y elabora modelos predictivos bastante certeros sobre cómo lo harán en el futuro.

Estas nuevas herramientas para el análisis de datos representan una revolución en la forma en que procesamos la información. Es por esto que las empresas que las consideren como activos en los que vale la pena invertir son las que tendrán mayores probabilidades de mantener una posición competitiva en el mercado.